Alba montó La Ecologita porque estaba cansada de encadenar trabajos precarios, de horarios imposibles y de tener que dejar sus principios fuera del currículum.
Así nació La Ecologita, en Rivas-Vaciamadrid. Alba decidió ganarse la vida con algo digno y que tuviera sentido, y con una convicción muy clara: si iba a apostar por el autoempleo, tenía que ser en algo que representara sus valores 🌱
Activismo con jornada completa
Alba no separa trabajo y activismo, sabe que lo que hace desde su tienda tiene un impacto. No solo vende productos sostenibles, sino que crea conversación, red y comunidad.
💬 “Me gusta saber que el trabajo con el que me gano la vida tiene una parte importante de activismo detrás.”
Y aunque el emprendimiento en solitario no es un camino fácil, La Ecologita le ha regalado gente con la que compartirlo 🤍, algo para ella impagable.
Amor a primera cera 🐝
Antes de conocer Beecool, Alba ya había probado varias telas enceradas. Algunas no estaban mal, nos dice, pero entonces, llegó el flechazo.
💬 “Las vuestras son las mejores que he probado. Las tengo desde hace cuatro años y siguen como nuevas.”
Lo que la convenció fue la calidad, la durabilidad y el proyecto que hay detrás. Porque cuando eliges algo que cuidas bien y te dura años, eso ya no es solo consumo, es decisión.
Productos que no gritan, pero transforman
En La Ecologita hay de todo un poco. Y todo con intención:
- Reutilizables para alimentos, botellas de acero inoxidable 🥄
- Jabones 🧼 , champús sólidos y cosmética de cercanía, elaborados por proyectos con alma.
- Y productos de limpieza sin tóxicos 🧽 , que además vuelven a fábrica para ser rellenados. Sí, envases que hacen el camino de vuelta.
Porque no se trata solo de lo que usamos, sino de cómo lo hacemos y de qué dejamos atrás mientras lo hacemos.
Pequeños cambios, impactos gigantes
Alba nos dice que no hace falta cambiarlo todo de golpe, hay que priorizar, disfrutar el proceso y no ponérselo difícil a una misma.
Como cuando, por ejemplo, cambias el papel de aluminio por un envoltorio de cera de abeja y, sin darte cuenta, estás dejando de contribuir a la deforestación, reduciendo emisiones, generando menos residuos y apostando por un proyecto cercano con conciencia social y medioambiental.
Pequeño en forma, gigante en efecto 💥
📍 Plaza de Cataluña 7, Rivas-Vaciamadrid
🔗 laecologita.es | @laecologita
💚 Gracias, Alba, por recordarnos que emprender también puede ser una forma de resistir, de cuidar y de defender lo que importa. Tu tienda es barrio, conciencia y un ejemplo de que sí se puede.







